EL ARTISTA Y SU OBRA (Victor Salvo)

Para un artista latinoamericano es fatal expresarse en formas abstractas, teniendo nuestro pasado una riqueza cultural envidiable, llena de miles de imágenes que proceden de tradiciones, mitos y leyendas de los pueblos, por ello mi arte está identificado con el revalorar de estas expresiones, encasillado en un neoindegenismo, lejos de corrientes o tendencias modernas, ha sido el transitar y la experiencia recorrida que mis pinturas han adquirido ese sello particular inconfundible, mostrando composiciones e imágenes con sabor a tierra y gente nuestra.

La obra se gesta mucho antes que esté aún listo un lienzo, se inicia en el momento que nuestra mente recorre innumerables escenarios de nuestro milenario territorio visitado con anterioridad, por ejemplo la obra de “los negros de Yauyos”. El motivo es importante para inmortalizar cada escena y aplicar nuestro estilo. Cuando pinto, la intención es poner en relieve aquel terruño de mi padre, un lugar escondido y olvidado y así otorgarle notoriedad a sus costumbres y tradiciones.

Así, llega el momento de los bocetos sobre el tema, en este caso la referida danza, observo varias veces las figuras en su trance dancística, trato de seleccionar unos movimientos que caracterizarán sus formas, una pose, un quiebre o un gesto bastará para captar ese instante el cual quedará perennizado la obra.

Siempre consideré que todo artista debe realizar obras o composiciones relevantes que tengan que ver con la comunidad, como: sus hazañas, derrotas o alegrías, o describir el pasado mismo del autor el cual sucede con mis pinturas de la serie Músicos del pueblo en homenaje a mi padre y hermanos músicos; o la serie Yawar, por haber conocido al gran escritor indigenista José María Arguedas del cual unos de sus obras importantes es precisamente “Yawar fiesta”.

Preparado varios bocetos selecciono uno que más me haya impresionado teniendo en cuenta que éstos tengan el dinamismo y estilo de mi autoría: la monumentalidad, el perfilismo de las figuras y los colores brillantes que contrastan con el gris del fondo. Traslado el dibujo al lienzo preparado anteriormente con una base de óleo generalmente de color oscuro. Será esta gama gris que predominará sobre la composición. Los pinceles cortos y delgados son los que más se utiliza. En el boceto se ha eliminado la mayoría de detalles y ornamentos aplicando solo lo identificable. El manchado con color se avanza de a poco escuchando la música de la región de donde proceden las imágenes.

El trabajo es lento en una obra de más de un 1.20 cms. de altura por un 1.00 cms. de ancho, sólo cuando se ha terminado de ubicar todas las figuras es cuando recién se empieza balancear la composición que pudiera no estar correcta. Los movimientos de las figuras, el contraste de las luces, el cual es otro distintivo en la mayoría de las figuras del autor, éstas reciben una luz inferior, que es la luz del alma del pintor.

Una obra de estas medidas dura más o menos un mes de trabajo, esperando que algunos colores se sequen para superponer otros afines. No siempre se está de acuerdo cuando se ha finalizado una pintura, se debe esperar el secado de la pintura para mostrar la real armonización y contraste de los colores, muchas veces es necesario cambiar el color del fondo adaptándolo a uno más adecuado a la gama total. Se analiza la composición y si es necesario se debe equilibrar algunas figuras o acentuar los tonos o bajarlos en beneficio de la obra. Las obras de este tipo siempre llevan un paisaje de fondo que tiene relación con los personajes sin mucha decoración, casas, cerros y nubes son la característica de mis pinturas de danzas tradicionales con una iluminación inferior contrastando con la luz del día.

Al plasmar una de estas obras se busca trasmitir la esencia de la danza a través de los personajes que la componen, será el grupo armonizado de la composición de forma abierta que brindará al público variadas sensaciones como el contemplar escenas netamente étnicas o peruanistas que no por serlo se le puede catalogar de populares. Recordemos que: el arte es la recomposición de las formas de la naturaleza en un espacio bidimensional más el talento del artista. La obra: Los negros de Yauyos resume y trasmite las características de mi estética.

Lima, junio del 2016